Derecho societario

Cómo constituir una SAS en Colombia: guía práctica para emprendedores

1 de febrero de 2026·7 min·Por Grupo LADA Jurídico

La Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) se ha convertido en el tipo societario más utilizado en Colombia desde su creación con la Ley 1258 de 2008. Su flexibilidad, facilidad de constitución y la limitación de responsabilidad al monto de los aportes la hacen la opción preferida tanto para emprendedores individuales como para grupos empresariales.

¿Por qué elegir una SAS? La principal ventaja es que puede constituirse por documento privado, sin necesidad de escritura pública. Esto reduce significativamente los costos y el tiempo de constitución. Además, no exige un número mínimo de accionistas (puede tener un solo accionista), no requiere junta directiva obligatoria y permite una estructura de gobierno corporativo a la medida del empresario.

Los pasos para constituir una SAS son relativamente sencillos. Primero, se debe elaborar el documento de constitución, que incluye los estatutos sociales. Este documento debe contener: nombre y documento de identidad de los accionistas, razón social (que debe incluir las siglas SAS), domicilio principal, término de duración (puede ser indefinido), objeto social (puede ser indeterminado), capital autorizado, suscrito y pagado, y la forma de administración.

Una vez elaborado el documento de constitución, se debe registrar ante la Cámara de Comercio del domicilio principal. Posteriormente, se tramita el Registro Único Tributario (RUT) ante la DIAN, se habilita la facturación electrónica y se abren las cuentas bancarias de la sociedad.

Sin embargo, en la experiencia de la firma, se han visto errores comunes que pueden generar problemas serios a futuro. El más frecuente es no incluir un acuerdo de socios cuando hay más de un accionista. Los estatutos regulan la vida societaria, pero un acuerdo de socios establece las reglas del juego entre los socios: qué pasa si uno quiere vender, cómo se resuelven los desacuerdos, cómo se manejan las utilidades.

Otro error común es no definir adecuadamente las funciones del representante legal o no establecer límites a sus facultades. Se han visto casos donde el representante legal compromete a la sociedad en operaciones que los accionistas nunca autorizaron, simplemente porque los estatutos le otorgaban facultades ilimitadas.

La recomendación de la firma para cualquier emprendedor que esté considerando constituir una SAS es buscar asesoría legal desde el inicio. El costo de una constitución bien hecha es mínimo comparado con el costo de solucionar problemas societarios que pudieron prevenirse con estatutos bien redactados.

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